Tratamiento Químico

Aplicado para aguas residuales con un alto contenido en contaminantes disueltos, en estado coloidal, emulsión y en forma de sales metálicas, los cuales son difíciles de remover mediante sistemas biológicos o al menos en forma directa.

   Este tratamiento consiste en remover dichos contaminantes del agua, mediante la adición de ciertas sustancias químicas y que a su vez promueven una serie de reacciones químicas de óxido reducción, que conducen a la formación de flóculos donde quedan atrapados dichos contaminantes, finalmente estos flóculos son reagrupados en masas más grandes para ser removidas del agua por sedimentación, flotación o cualquier otro método convencional existente.

    Dentro de los métodos más utilizados para el tratamiento de este tipo de aguas, tenemos el tratamiento químico de coagulación y floculación química (adición de productos químicos al agua) y el de la electro-floculación (uso de energía eléctrica y electrodos de sacrificio de un metal en estado sólido).

Tratamiento Electroquímico

La utilización de procesos electroquímicos para el tratamiento de aguas residuales está adquiriendo cada día más importancia por su versatilidad, reducido tamaño y capacidad de automatización sin faltar la mención económica. Estos métodos involucran el uso de celdas electroquímicas en lugar de microorganismos o reactivos químicos. Este proceso utiliza electricidad para producir una reacción química destinada a la eliminación o destrucción del contaminante presente en el agua, los cuales son eliminados del agua por decantación, sedimentación y flotación con ayuda de medios mecánicos.

Tratamiento por Electrofloculación

Este sistema de tratamiento es adecuado para aguas residuales con alto contenido en materiales orgánicos e inorgánicos de tipo industrial (industria química, metal-mécanica, textil, fabricación y tratamiento de papel, galvanoplastia, etc.), además, ofrece algunas ventajas e inclusive sobre los tratamientos químicos convencionales, ya que utiliza una cantidad menor de productos químicos para el tratamiento del agua (el necesario para neutralización y algún electrolito para incrementar la conductividad eléctrica del agua). Una de las ventajas más importantes es que requieren de espacios más compactos para su instalación y funcionamiento, finalmente hay un volumen de lodos como producto de las reacciones químicas en menor cantidad, obteniéndose un agua tratada apta para poderse reutilizar en las mismas áreas de proceso de donde se generaron originalmente, y en algunos casos requerirán de algún tratamiento complementario para su reuso.